martes, 8 de mayo de 2012

Acerca de “Calle de París en un día de lluvia” de Gustave Caillebotte


Llueve. El cielo y la gente y el asfalto son grises. Todo esto me remonta a una época y a una ciudad en donde uno sabe que todo es bello, gris y muy elegante: que así es ahora y así lo verán en cien años. Un caballero y una dama caminan bajo un paraguas. Tal parece que aquí todos caminan bajo un paraguas, es decir, que todos aquí son damas y caballeros. Hay un camino de baldosas por donde pasan las carretas. En cada una de las esquinas hay faroles que funcionan con gas. Ahora que sé que un día una corriente eléctrica alumbrará las calles, me pregunto si no era mejor vivir aquella época, en que los faroles funcionaban con gas y brillaban por sí mismos, ajenos de la existencia de otros faroles. 

Gustave Caillebotte “Calle de París en un día de lluvia”, 1877

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